jueves, 25 de febrero de 2016

María Ninguém

A mi parecer una de las máximas joyas de la Bossanova es la versión de María Ninguém, composición de Carlos Lyra y al saxofón el estadounidense y brasileño por adopción, Paul Winter.

En bossanova es común escuchar voces un tanto agudas y nasales. La voz de Carlos Lyra en cambio es grave, profunda y de una emotividad extraordinaria. Su arreglo para guitarra reúne las principales características del bossanova: acordes tensionados en las combinaciones más rebuscadas con cambios de tonalidad insospechados e inesperados.
El arreglo del saxofón está muy bien balanceado; en su primera intervención hace la misma melodía con una variación discreta y elegante. Cuando la canción va en su recta final hace un fraseo rítmico y contoneante sin caer en ningún exceso.
La batería y el bajo van literalmente haciendo su propia melodía pero perfectamente acoplados a los demás instrumentos , efecto armonioso que solo se logra cuando los músicos están completamente compenetrados.

Ésta canción está dedicada a cualquier mujer que no sobresalga de la línea promedio de cualquier otra mujer común y corriente, la María Ninguém (traducible al español como "María Nadie" pues no hay traducción para "ninguém") que no obstante no distinguirse mayormente de las demás, roba completamente el amor y la inspiración de un hombre.

Letra en portugués:


Pode ser que haja uma melhor, pode ser
Pode ser que haja uma pior, muito bem
Mas igual à Maria que eu tenho
No mundo inteirinho igualzinha não tem

Maria Ninguém, é Maria e é Maria meu bem
Se eu não sou João de nada
Maria que é minha é Maria Ninguém

Maria Ninguém é Maria como as outras também
Só que tem que ainda é melhor do que muita Maria que há por aí
Marias tão frias cheias de manias, Marias vazias pro nome que têm

Maria Ninguém é um dom que muito homem não tem
Haja visto quanta gente que chama Maria e Maria não vem
Maria Ninguém, é Maria e é Maria meu bem
Se eu não sou João de Nada
Maria que é minha é Maria Ninguém

Traducción y adaptación al español por Luitlatoani:


Puede ser que haya una mejor, puede ser
puede ser que haya una peor, muy bien
pero igual a la María que tengo en todo el mundo
igual que ella no hay

María Ninguém , es María y es María mi bien
si no soy Juan de nada
María que es mía, María Ninguém

María ninguém es María como otras tambíen
pero ella sigue siendo mejor que muchas Marías que hay por ahí
Marías tan frías llenas de manías
Marías vacías para el nombre que tienen

María Ninguém es un don que muchos hombres no tienenh
háyase visto cuánta gente que llaman una María y María no viene
María Ninguém es María y es María mi bien
si no soy Juan de nada
María que es mía, María Ninguém.

martes, 14 de julio de 2015

Grupo Tumbiecha

Michoacán tiene música folklórica de la más imaginativa y de difícil interpretación de toda la que hay en la República Mexicana.

Como músico citadino, he encontrado grandes dificultades técnicas al abordar la música de Michoacán; la primera barrera es el idioma; el purépecha, lengua que se habla en gran parte de la región occidental de México y que incluye a Michoacán es a mi parecer poseedora de una dulzura y delicadeza superior al idioma francés.

Las pirecuas son piezas encantadoras donde se realza la belleza del purépecha. La segunda barrera es la sutileza de los ritmos; tal pareciera que los instrumentos ejecutan una especie de baile. El ritmo del son calentano (así se llama a lo que es propio de la región de Tierra Caliente), debe ser interpretado con una especie de salto pausado cada tres octavos de compás. He hallado músicos que se han declarado impotentes de interpretar éste ritmo. Y ni qué decir de la cuadratura especial y asimétrica de los bloques musicales, los que  crean confusión para el músico no acostumbrado a ésta música, pero que de ninguna manera demerita la genial música michoacana; muy por el contrario, es precisamente ahí donde reside su genialidad y encanto.

Aunado a la variedad de géneros tales como los sones calentanos, las pirecuas, las valonas, se halla también la vistosidad de los bailes y danzas, tal como sucede con la Danza de los Viejitos. Todo esto aunado a los magníficos trajes regionales, hacen de la cultura michoacana una de las más complejas y ricas de todo México.

El grupo Tumbiecha es de los más notables en lo que a interpretación y difusión de la música tradicional michoacana se refiere. Su maestría les ha granjeado la posibilidad de hacer giras artísticas en Europa, África y Estados Unidos mediante apoyo de Conaculta.
Sus intergrantes son Andrés Campos Salceda, Fernando Campos Sánchez ("Tacho"), Julián Campos Cisneros ("Pelakuas"), Gilberto Campos Aguilar ("Flaco"), Tomás Campos Aguilar ("Tomy"), José María Aguilar Echavarría ("Chepe") y José Manuel Lemus ("El Pollo").

Su repertorio consta de variadas piezas del repertorio popular michoacano, tales como La Josefinita, El de Sicuicho, Arriba Pichataro, e incluye piezas como Tierra Mestiza, de Gerardo Tamez y Huapango, de Pablo Moncayo.

Algo más de información al respecto en el siguiente enlace: OEM en línea

Es evidente el enorme talento, la gracia y la sencillez de éste grupo provinciano que incluso ha hecho un ensamble con orquesta sinfónica.

A continuación algunos vídeos donde se aprecia el talento de éste grupo.




viernes, 10 de abril de 2015

Tadao Sawai y su Orquesta

     Hablar de Tadao Sawai es hablar del legendario talento y del espíritu perfeccionista japonés.
Tadao Sawai nació en 1938 y murió en 1997. Estuvo casado con Kazue Sawai. Se puede decir que fusionó la tradición musical japonesa con la música occidental. Su discografía abarca diversos temas del repertorio de la música clásica tales como Mozart y Bach.
Para fortuna de quienes vivimos en latinoamérica y somos amantes de nuestra música, Tadao Sawai grabó un disco al que tituló "Japón interpreta a Latinoamérica" el cual incluye temas como "Perfidia", "Bésame mucho", "Aquellos ojos verdes", "Te quiero dijiste" y "Frenesí" entre otros.

Se dice que "para muestra basta un botón", y éste último tema reúne los elementos necesarios para opinar sobre ésta excelente orquesta y su talentoso director.

     Obviamente lo primero que destaca es la presencia solista del koto, instrumento tradicional japonés, afinado en la escala occidental. Aparte de la ejecución impecable se pueden notar efectos de tensión en las cuerdas. Los fraseos son imaginativos. En la parte media de la melodía se puede apreciar un arreglo estupendo que no se parece en nada a la melodía pero que suena genial, refrescante. Aquí se aprecia la fama que Tadao Sawai tuvo por su admirable habilidad con el koto.

     Un instrumento que en especial llama mi atención es el bajo, el cual no deja de admirarme por su cadencia. A ésto le llamo una muy buena ejecución; tal pareciera que el bajo va cantando por su parte pero no obstante se va encajando perfectamente en la base rítmica. Es plenitud y derroche de expresividad. La genialidad no solamente reside en lo complicado.
 
     Cada instrumento que se escucha está interpretado con genialidad, no hay uno solo que demerite el trabajo: el güiro, las congas, el órgano y la guitarra eléctrica con su participación ocasional, sencilla e imaginativa, la tarola con sus redobles calculados, bien pensados; el piano que proporciona la base armónica pero que no duda en hacer fraseos sensacionales.

 En general, la orquesta ofrece un exquisito sabor latino el cual fue perfectamente asimilado por Tadao Sawai



miércoles, 25 de marzo de 2015

Vuelo de pájaros, polka paraguaya

Presento en ésta ocasión una melodía del Paragüay compuesta por Nicolás Caballero; una de las más hermosas, imaginativas y difíciles de ejecutar con el arpa. Se llama "Vuelo de Pájaros", y es una de mis melodías preferidas.
La melodía es de una sencillez armónica increíble, pues con solo cinco acordes y haciendo unos arpegios ingeniosos con las cuerdas del arpa se logra de verdad evocar el rápido aleteo de las aves. En mi opinión es una de las piezas más bellas en su género creadas por el espíritu paraguayo, inspirado por la pródiga naturaleza de su tierra.


martes, 25 de noviembre de 2014

Makaha Sons

Observando al grupo Makaha Sons en acción se puede adivinar que no se trata de un grupo de novatos. Nada de eso; el grupo data de 1976 cuando se estrenó en la apertura del club nocturno Uptown Yokos en Hawaii. Formaron  parte de éste grupo nada mas y nada menos que los hermanos Kamakawiwo'ole.

Se trata pues de un grupo con amplia trayectoria en Hawaii y en Estados Unidos que a pesar de haber enfrentado varias reorganizaciones, se ha mantenudo hasta la fecha. Han grabado 21 discos compactos y han producido un DVD con su propio sello discográfico. Han participado en cintas y en programas televisivos.
Makaha Sons formó en 2004 una Fundación que lleva su nombre y que apoya a diversas organizaciones, financía a algunos policías de hawaii, a familias que sufren enfermedades y que otorga becas cada año a una escuela. Además promueven a los jóvenes valores de la música tradicional hawaiana.
En éste video se pueden apreciar las cualidades de la música hawaiana; es una música relajante, de una sencilla armonía en tonos mayores. sin embargo la ejecución es impecable; las guitarras de cuerdas metálicas y el ritmo sincopado le da una hermosa atmósfera, solo faltó de fondo el sonido de las olas del mar para sentirse en una idílica playa de Hawaii, quizás en la Sandy Beach de Israel Kamakawiwo'ole.
 Algo que me llamó la atención fue el viejo y desgastado contrabajo que usan y que además posee un excelente sonido. Ésto me sugiere que se trata de un grupo apegado al estilo musical más tradicional; un grupo que conserva la música que identifica de mejor manera a éstas islas paradisiacas.
Las voces perfectamente afinadas y de inmejorable timbre se acoplan entre ellas de modo admirable y dan ese aire melancólico característico de ésta música. Al respecto me he puesto a pensar qué se sentirá ser hijo de esas islas aisladas en medio del Oceano Pacífico. Creo que un hawaiano que se precie de amar a su tierra debe conocer su isla como la palma de su mano. El contacto con la erótica, exhuberante y prodigiosa naturaleza reinante, la abundancia de medios de sustento y el inevitable sentimiento de aislamiento geográfico es lo que debe dar el fuerte vínculo de amor por el terruño y el carácter suave y melancólico a la música de Hawaii.

Además del aspecto musical me impresionó gratamente la infinita gracia de las bailarinas. Al verlas bailar me pongo a pensar en unas delicadas algas marinas mecidas suavemente por el oleaje o en unas palmeras mecidas por la brisa marina. Ellas tienen una mirada limpia y plena; revelan una alegría indescriptible, un placer por bailar que me parece que va mas allá de la simple actuación; con sus manos parecen estar dibujando en el aire sus recuerdos de la tierra amada. Sus movimientos perfectamente sincronizados me hablan de un perfecto entendimiento entre ellas. Verlas bailar es simplemente un deleite.

Makaha Sons es un grupo que desborda personalidad propia; su música me suena al canto de encantadoras sirenas de la mar.


Puedes ver el video al que me refiero entrando al siguiente link de YouTube:
Makaha Son

Interpretación  de la canción:

"Una sensación brumosa cual neblina viene a mí
por el amor de Mokihana
este sentimiento es desconocido para mí
este amor que está sucediendo

Nohili e

las arenas y los sonidos
una alegre melodía para el corazón

Nohili e

Cuán festivo es Polihale con la exuberancia de algas 
Pahapaha donde la espuma del mar parece saltar
como niebla que se arrastra sobre los acantilados

Nohili e"






martes, 6 de mayo de 2014

"Aguacero", por Magdalena Fleitas

Gratísima impresión me ha causado escuchar una de las muchas canciones de la pedagoga y cantautora colombiana Charito Acuña en voz de la música y docente argentina Magdalena Fleitas.
Se trata de una simpática cumbia que invita a suavizar la espera de la lluvia con el gozo que solo cuando se es niño se le tiene.
En mi opinión el arreglo de ésta cumbia es excelente, refrescante. Y lo digo no solo porque en mi localidad se escuchó y se escucha aún el ritmo de cumbia, pero será la fuerza de la costumbre que me ha llegado el hartazgo por la monotonía de éstas variantes de la cumbia. Ésta cumbia me da una bocanada de aire fresco. El bajo tiene un ritmo sencillo y rotundo, expresivo y sin complicaciones técnicas, sin un volumen dominante y preponderante, cual debe ser.
Los instrumentos de percusión al igual tienen arreglos sencillos e imaginativos. La integración de la guitarra tiple me parece genial.
Magdalena Fleitas por su parte derrocha simpatía, tiene una personalidad magnética y una alegría contagiosa. Las inflexiones y expresividad de su voz no dejan de encantarme cada que la oigo. Sus gestos son de lo más agradable a mi gusto.
Toda la canción tiene una estructura que yo no conocía y que supongo es de la cumbia original colombiana, o al menos es de la estructura más usada en Colombia. En México se escuchan buenas cumbias, pero las he escuchado hasta el hartazgo. Ésta canción me parece genial de pies a cabeza.
La animación no tiene la complicación de unos estudios Disney-Pixar, pero son encantadores; por experiencia sé que no es nada fácil hacer una animación digital. Expreso mis respetos por los autores de la animación. La belleza muchas veces radica en lo sencillo y efectivo de los medios usados.
Las bailarinas, los músicos y por supuesto la alegra y siempre encantadora participación de niños en ésta fiesta hacen del video uno de mis favoritos. Música, color y movimiento proporcionan un momento agradable para reflexionar acerca de la magia y belleza de una lluvia inminente.
Mira el video de youtube haciendo click en éste link

martes, 11 de febrero de 2014

Isla Saca, polka paraguaya

Conocí ésta hermosa melodía hace ya un buen tiempo y siempre me intrigó su nombre. Lo primero que se me vino a la mente obviamente fue una isla llamada "Saca". Ahpra con ayuda de internet decidí rastrear un poco la ubicación y significado de tan singular nombre, realzado por la inconfundible melodía y el ritmo de la polka paraguaya. Para mi sorpresa Isla Saca no es ninguna isla en medio del mar; se encuentra en pleno continente y es una estación de ferrocarril en Paragüay, mas exactamente en Yegros, Caazapá, Paragüay.
Desde mi perspectiva en México, Isla Saca no es algo que yo pueda entender del todo, pues parece ser que esa estación es un complejo turístico o al menos un lugar pintoresco limpio, ordenado y digno de visitarse, quizás lo equivalente a lo que aquí se le llama "pueblo mágico".
Sea lo que sea, Isla Saca posee un paisaje de admirable belleza rural, enmarcada por la prodigiosa naturaleza selvática, de tierra rojiza y generosa flora y fauna, allá en el sur del continente.
Aun no logro conciliar del todo ésta nueva idea con mi primera impresión de ésta melodía fascinante, pero no puedo menos que admirarme gratamente de los motivos que tuvo su autor Santiago Cortesi.
¡Sorpresa! posee una letra por Mauricio Cardoso Ocampo. Disfrutenla.